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Si eres mujer seguramente haz pasado por el horrible momento de llorar por una tontería, una real tontería como llorar con un comercial, hacer un berrinche enorme por no encontrar lo que querías, incluso hasta solo por hecho de imaginar cosas tan reales que terminas llorando por horas. Si eres hombre haz visto en algún momento a alguna chica hacer esto.

Pero ¿por qué cambiamos de humor tan repentinamente? Mucho de esto, como muchas ya lo sabemos se debe a los síntomas pre-menstruales, pero ¿qué sucede exactamente? Bueno el ciclo menstrual consta de tres fases: folicular, ovulatoria y luteínica.

La primera sucede desde el primer día de flujo menstrual que hace que aumenta la hormona FSH que se encarga principalmente de la maduración de los folículos ováricos, en el caso de los hombres (como dato general) se encarga de la formación de espermatozoides. En la segunda fase es cuando el ovulo maduro se libera del folículo ovárico y se traslada de la trompa de falopio. Finalmente el tercero empieza cuando ocurre la ovulación que dura aproximadamente 14 días y finaliza justo antes de la primera fase (cuando realmente nos baja) durante la fase luteínica ocurren muchos desajustes hormonales en donde los neurotransmisores se ven alterados, tanto como pueden bajar como pueden aumentar, los más importantes son:

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  • La serotonina: que si se ve disminuida crea enojos, tristeza.
  • La Noradrenalina: que de igual forma si disminuye crea la sensación de depresión, sin ánimos de absolutamente nada (por eso no queremos hacer nada durante esos días)
  • Endorfinas: Que durante breves lapsos durante el ciclo menstrual se ve aumentada creando felicidad.
  • Oxitocina: ¿Casualmente durante esos días la haces “más de pedo”? Bueno cuando ésta hormona se ve disminuida provoca que “la hagas de pedo” y si no quieres tener sexo, sí, también la culpable es ésta hormona.
  • Progesterona: Es la responsable de que estés irritada todo el tiempo y nerviosa.

Sumado con las situaciones de estrés, un mal día y demás cosas que pasamos todos, tenemos como resultado que andemos demasiado sensibles “esos días”, ahora sabes que existe una buena explicación por la cual lloraste por horas y quedar con ojos de sapo, sin razón alguna o por una razón… Pero bastante estúpida.

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