El universo que nos rodea es muy complejo, tanto así que existen cosas aún desconocidas hasta nuestros días, y aunque existen algunos fenómenos que quizá son sorprendentes, su forma de estudiarlos es de igual manera fascinante; por ejemplo las auroras boreales en las zonas polares de la tierra, los cometas, los meteoritos y hasta las mismas estrellas.

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Actualmente podemos observar acontecimientos naturales  sin tener la necesidad de ir a algún lugar especial como algún observador para lograr apreciarlos, las estrellas, esas esferas luminosas que se encuentran en el firmamento son sin lugar a dudas muy curiosas no solo por sus propiedades sino por la manera de conocer la posición y altura de éstas desde un punto específico.

En la actualidad es demasiado fácil saber la posición y las propiedades de una estrella gracias a los softwares interactivos que se ayudan de los satélites artificiales que recogen información a diario, pero ¿En la antigüedad cómo se medía la altura de una estrella? ¿Existía algún instrumento que ayudara a los científicos de esa época a medir con exactitud la altura?

La respuesta es Sí, pero para saber más sobre este instrumento tenemos que regresar en el tiempo y reencontrarnos con el protagonista de este artículo: Un Astrolabio, sus orígenes se encuentran en el año 225 a.C. en Grecia clásica donde Apolonio fue el primer ser humano en estudiar su proyección.

Un astrolabio es un instrumento que se ocupaba en la antigüedad para determinar la altura y la posición sobre el cielo de una estrella que se quería estudiar, se deriva del griego y significa “Buscador de estrellas”; lo usaban principalmente los navegantes para lograr orientarse al momento de estar a bordo de una embarcación y los científicos para saber las propiedades de la estrella.

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Un astrolabio común se fabricaba de latón y oscilaba entre los 15 y 20 centímetros de diámetro, el cual constaba de un disco con agujeros en el centro, un aro que tenía la función de marcar los grados de latitud y tiempo (en una versión moderna). En la parte del centro de este disco se encontraba un tímpano que estaba grabado con círculos de altitud y de altura.

La araña es un disco cortado que nos permite observar el tímpano debajo de él, con las puntas representando el número de estrellas que se encuentran en un espacio determinado, sobre este componente se encuentra una aguja con el cual se apuntaba al astro, señalando la posición de las estrellas.

Es cierto que este instrumento tiene algunas partes muy complejas de entender, pero ¿cómo es que funciona? Es una proyección de una esfera celeste, con una circunferencia que se encuentra graduada, con una aguja, con punto de mira que gira a su alrededor. La finalidad de este instrumento es determinar la altura angular, que se mide en grados de arco, sobre los objetos en el horizonte.

Así es como los antiguos griegos podían medir con gran exactitud la altura de las estrellas, no cabe duda que los griegos fueron una civilización con un gran impacto para la humanidad no solo en astronomía sino también en las matemáticas, la filosofía entre muchas otras cosas.

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